Cada vez más gente se vuelve Atea, no dando cabida en sus
corazones a Dios, la gente esta descontenta con el mundo, no entiende nada de
lo que le rodea culpabilizando de todos sus males a los demás, sin darse cuenta
de que todas las respuestas, las alegrías y soluciones las tienen dentro, en su
interior, pero para encontrarlas tienen primero que abrir las puertas al Padre
y solo hay un camino para llegar al Padre, que es a través de Cristo.
La verdadera plaga
del siglo XXI no son las guerras y las enfermedades, la verdadera plaga de toda
la humanidad es la ausencia de Dios en sus vidas, una vida sin Dios no tiene
sentido, estas gentes tan pobres de espíritu son como almas en pena que van deambulando
por la vida a la deriva, sin rumbo, y por lo tanto sin destino, estas personas cuyo
cuerpo es un templo de Dios son
presa fácil del Mal.
Recordar que no venimos de las Estrellas, sino que venimos
de Dios, recordar que no somos fruto de la evolución como decía Darwin, fuimos
creados a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto somos nosotros los humanos
los que nos hemos alejado de la fuente de la vida y del amor con el que fuimos
creados por Dios, recordar que una vez
estuvimos en el Paraíso y Dios nos echo del mismo con todo el dolor de su Ser
cuando vio el comportamiento y el alejamiento espiritual para con Dios por parte de Adán y Eva, la humanidad no empezó
bien en sus inicios, esto es indudable, pero algo bueno queda todavía, aún hay
esperanzas de llegar al Paraíso perdido, pero para ello hay que abrir las
puertas al Padre y el único camino de llegar a él es seguir a Cristo que para
eso vino aquí y se sacrifico por nosotros, para salvarnos, démosle una oportunidad al Padre, el nos lo
perdonará todo si lo tenemos en nuestro corazón, abramos por tanto nuestros corazones al Señor,
es el primer paso.
Génesis
Capítulo 1
Dios crea esta tierra y su cielo y todas las formas de vida en seis días — Se describen los hechos de cada día de la Creación — Dios crea al hombre, varón y hembra, a Su propia imagen — Se da dominio al hombre sobre todas las cosas, y se le manda multiplicarse y henchir la tierra.
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
3 Y dijo Dios: Haya luz, y hubo luz.
4 Y vio Dios que la luz era buena, y separó Dios la luz de las tinieblas.
5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana el día primero.
6 Y dijo Dios: Haya un firmamento en medio de las aguas, y separe aquel las aguas de las aguas.
7 E hizo Dios el firmamento, y separó las aguas que estaban debajo del firmamento de las aguas que estaban sobre el firmamento. Y fue así.
8 Y llamó Dios al firmamento Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.
9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.
11 Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su especie, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
12 Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su especie. Y vio Dios que era bueno.
13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.
14 Y dijo Dios: Haya lumbreras en el firmamento de los cielos para separar el día de la noche; y sean por señales, y para las estaciones, y para los días y para los años;
15 y sean por lumbreras en el firmamento de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.
17 Y las puso Dios en el firmamento de los cielos para alumbrar sobre la tierra,
18 y para señorear en el día y en la noche y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.
19 Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.
20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra en la abierta expansión de los cielos.
21 Y creó Dios las grandes ballenas y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su especie, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
22 Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y henchid las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.
23 Y fue la tarde y la mañana el día quinto.
24 Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su especie: bestias, y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
25 E hizo Dios los animales de la tierra según su especie, y ganado según su especie, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.
26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves de los cielos, y sobre las bestias, y sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
28 Y los bendijo Dios y les dijo Dios: Fructificad y multiplicaos; y henchid la tierra y sojuzgadla; y tened dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves de los cielos y sobre todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da semilla que está sobre la faz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da semilla os será para comer.
30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer. Y fue así.
31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Capítulo 2
Se termina la Creación — Dios descansa el séptimo día — Se explica la creación espiritual previa — Adán y Eva son puestos en el Jardín de Edén — Se les prohíbe comer del árbol de la ciencia del bien y del mal — Adán da nombre a toda criatura viviente — Jehová Dios une a Adán y a Eva en matrimonio.
1 Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todas las huestes de ellos.
2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que había hecho, y reposó el día séptimo de toda la obra que había hecho.
3 Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había creado y hecho.
4 Ese es el origen de los cielos y la tierra cuando fueron creados......
Jesús le dijo, "Yo soy el
camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí ” (Juan 14:6).
El Padre está sobre una misión divina en la vida de Su Hijo, Jesucristo. Además,
Juan 14:10 dice que el Padre vive en Él. “Yo estoy en el
Padre, y el Padre está en Mí ”
"Nadie viene al Padre, sino es
por Mí. ” Cristo es el único camino a Dios. "Porque
nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Cor. 3:11).